Nutrición

La comida juega un papel fundamental en la vida de toda persona, y la alimentación forma un pilar básico en el tratamiento de la Enfermedad Renal. Desde el mismo momento del diagnóstico será necesaria una adaptación en los hábitos alimenticios, pero las modificaciones no deben impedir que la alimentación sea variada y apetitosa.

Según la fase del proceso de la Enfermedad Renal en la que se encuentre y el tratamiento sustitutivo al que acceda, (Hemodiálisis, Diálisis Peritoneal o Trasplante Renal), el tratamiento dietético será diferente, aunque adaptado de manera individualizada a cada persona.


Una alimentación adecuada y adaptada ayudará a:

  • Mantenerse nutrido
  • Aumentar la calidad de vida
  • Retrasar la progresión de la enfermedad renal
  • Reducir las complicaciones
  • Disminuir los síntomas

Aunque los alimentos son imprescindibles para la vida, en ellos se encuentran sustancias nocivas para el organismo. Debemos distinguir entre alimentos y nutrientes.

Utilizaremos la ración como unidad para medir los alimentos.

Raciones para cada grupo de alimentos y etapas de la Enfermedad Renal Crónica (ERC):


Grupo de alimentos Equivalencia de una ración
Leche y lácteos Una taza de leche, dos yogures o un postreo lácteo o una porción de queso magro fresco tipo «Burgos».
Verduras y hortalizas Una ración equivale a un plato mediano de verduras o un bol de ensalada variada.
Legumbres Un plato mediano
Féculas, cereales y derivados Una o dos rebanadas grandes de pan u ocho tostadas de pan de molde u ocho galletas tipo «maría» o tres cucharadas de arroz o pasta.
Carnes, pescados y huevos Un filete mediano de carne (120 grs.) o una porción mediana de pescado (160 grs.) o un huevo y una clara o cuatro lonchas finas de jamón dulce, serrano, pavo o pollo.
Grasas y aceites Una cucharada sopera de aceite o una cucharada sopera de mayonesa casera o una cucharadilla de postre de mantequilla o margarina o un puñado de frutos secos (10-15 grs.).
Frutas Una pieza mediana de fruta o un vaso pequeño de zumo de frutas (100 ml.).
Azúcares y dulces Dos cucharillas de azúcar o una cucharada de miel o mermelada (15 grs.).

Es bastante común entre la población creer que las plantas medicinales no pueden tener efectos perjudiciales. Por ello y porque no requieren receta médica, su consumo para el tratamiento de todo tipo de dolencias está ampliamente extendido en nuestro país. El 68% de los españoles las utiliza para tratar alguna afección, como el insomnio, la ansiedad, el sobrepeso o el estreñimiento, aunque también se usan como tratamiento preventivo.

Las plantas medicinales actúan como fármacos, ya que sus principios activos pueden interaccionar con los de algunas de las medicaciones prescritas, produciendo alteraciones de absorción, distribución, liberación, metabolismo y eliminación, y afectando al resultado de su acción farmacológica, potenciándola, minimizándola o produciendo un desequilibrio homeostático.

Plantas medicinales e interacciones con medicamentos

Según la fase del proceso de la enfermedad y el tratamiento sustitutivo elegido, el paciente deberá seguir un tipo de alimentación:

Bibliografía: El auxiliar de enfermería en manipulación de alimentos y dietas. Editorial Logoss.